"Toda mujer desnuda está vestida de mujer"
(Carlos Edmundo de Ory)
I
Arranco mi vestido de mujer;
el que se ablanda al desnudar
la minúscula existencia,
el que me adorna por fuera
y me corrompe por dentro,
el que me pudre las tripas
y me vomita el exceso,
el que disfraza el vacío
perfumando la ignorancia,
el que tiraniza la voz
ahogando gritos de auxilio
en la perpetua asonancia.
II
Rehago mi vestido de mujer;
Beso jirones vendidos.
Sumo parches recosidos
y lamo ultrajes remotos.
Pido amnistía a mi cuerpo
velando senos desnudos
mil veces prostituidos
por ojos ciegos y mudos.
III
Suturo heridas abiertas
con los hilos de mi lengua
lamiendo en cada puntada
sangre caliente y cuerda.
Uno retales impares
que se crecen en mi esfuerzo
se duermen sobre el quebranto
y mecen mi cuerpo enfermo.